29/10/2024
En plena víspera de la noche de brujas me parece un buen momento para anunciar por aquí que Parasomnia, mi último cortometraje como director, ¡tiene un calendario de estreno de aúpa!
El estreno internacional fue a principios de octubre en Grimmfest, festival calificador de los Premios Méliès que tuvo lugar en Manchester. Viajé hasta allí y me encontré una sala de pantalla muy grande llena casi hasta rebentar, lo que siempre es de agradecer. Esperaba que pasar por Manchester fuera un buen presagio para el corto y, viendo las noticias que han llegado posteriormente, creo que bien podría haber sido así.

El estreno nacional de Parasomnia será en mi querido y admirado Terrormolins, en la sección Ç Trencada que está dedicada exclusivamente a los cortometrajes de producción catalana. Este año, mi presencia en Molins será más grande que nunca, y es que además tendré el lujo de hacer una charla sobre ilustración y animación con Jordi Pastor, el dibujante del cómic en que se basaba No apto para menores (y con quien ya hice una charla parecida para el BCN Film Fest hace año y medio que podéis ver aquí) y una masterclass para los alumnos de secundaria de Molins de Rei, como parte del convenio del festival con FX Barcelona Film School, la escuela de cine donde soy profesor y tutor de proyectos.
Pero no acaba aquí la cosa: dos de los grandes festivales de género de Latinoamérica (ambos pertenecientes a la Alianza Latinoamericana de Festivales de Cine Fantástico FantLatam) también han apostado por Parasomnia. Uno de ellos es el Mórbido Fest de México, uno de los dos únicos festivales de todo Latinoamérica en formar parte de la Federación Méliès y el único hispanohablante en hacerlo. Y el otro es El Grito, primer y único festival de cine fantástico de Venezuela y uno de los principales referentes del sector en el continente. Es desde El Grito que hemos obtenido nuestra primera reseña, absolutamente halagadora, que podéis leer aquí pero que os reproduzco directamente:
Xavier Batista se roba el show en uno de los cortos más aterrorizantes que he visto, donde la peor pesadilla se hace realidad.
¿Te imaginas si las figuras del semáforo rigieran tu vida y el color rojo se convierte en lo que te detuviera en una calle cualquiera? Con esa premisa tan bizarra se demarca un cortometraje que logra que lo inverosímil se haga real, gracias al excelente trabajo del elenco, del equipo técnico con la edición, los efectos especiales y la fotografía que logra que la calle más anodina se convierta en el escenario más terrorífico.
Películas sobre parálisis hay muchas, pero ninguna como este corto, tal vez el más surreal y escalofriante, porque logra que un espacio abierto se convierta en claustrofóbico, y que una calle, tan cotidiana, se convierta en una alegoría.
En resumen, cuatro selecciones de grandísimo nivel, tres de ellas en festivales del circuito Méliès. Y yo sigo hablando de buenos augurios: espero que vengan muchísimos más, y que este corto de pesadilla se convierta en el mayor de los sueños hechos realidad.